Di mi nombre, ya sabes cómo me pone que me hables lindo, o sucio, pero hoy tengo ganas de que digas mi nombre, que te llene la boca cada letra, y que los sonidos te recorran entero antes de salir por tus labios. Que el aire que se cuela entre tus dientes te haga cosquillas como me las hacían las yemas de tus dedos. Di mi nombre, ese que juraste no volver a pronunciar, rompe todos tus juramentos y di mi nombre, muerde el silencio y ésta vez en lugar de decir que soy tuya, pon de predicado que sigues siendo mío.
lunes, 25 de septiembre de 2023
Hora de las musas (Ficciones mínimas)
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Envidia (Ficciones mínimas)
Hay una sola cosa que en realidad te envidio: la capacidad de no sentir nada cuando me ves y seguir tu camino.
-
-¿Cómo estás? - Pensé que era evidente... Sólo jodida, sin lo radiante ni la viceversa.
-
Hoy nos cruzamos en la ruta de cada día. Podría jurar que me viste y que decidiste hacerte a un lado, no por ignorarme, sino por evitar un c...
-
Yo parezco perro, aferrada, perdonando sin que me lo pidan, aguantando madrazos sin guardar rencor, pero cuando me harto no hay vuelta atrás...
No hay comentarios:
Publicar un comentario