viernes, 8 de septiembre de 2023
Sol de tarde (Ficciones no tan mínimas)
El sol de la tarde acarició mi piel, mientras caminaba a casa recordé el tacto de tu piel sobre la mía, me quedé pensando en que nos debíamos un final diferente. Culpo un poco al libro que estoy leyendo, me hizo pensar en nosotros (igual que todos los que he leido de esa autora española, quizás es por eso que me gusta, porque nos leo a ratos en sus líneas imaginarias, y puedo recordar las fiestas que se hacían en nuestro Ecuador). El sol de la tarde acarició mi piel y me hizo pensar en la temperatura de tus labios, siempre cálidos, y lo mucho que me hacían volar si besaban mis muslos, mientras tus manos detallaban mi piel como si fueras alfarero. Extraño tus brazos, vivir la vida en 3 segundos mientras me rodeabas con ellos, mientras tu olor me inundaba y me transformaba en... Eso, esa, tuya. El sol de la tarde acarició mi piel y me hizo sentir tu tacto en mis miedos, mientras me decías cosas que no me atrevo a repetir, y tuve la certeza, merecíamos un mejor final, uno diferente. Ya hubo mucho dolor y mucho llanto, y mucho final prolongado de ambos lados del río, nosotros los de entonces, definitivamente ya no somos los mismos. De este lado aún queda amor, no voy a preguntar, no tendría manera de manejar las respuestas posibles, pero con lo que queda aquí, con eso te deseo que ames intensamente, que siempre tengas motivos para sonreír, y si alcanza el amor, que te quedes como yo, con lo bonito del sol de la tarde si un día te hace pensar en mí.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Envidia (Ficciones mínimas)
Hay una sola cosa que en realidad te envidio: la capacidad de no sentir nada cuando me ves y seguir tu camino.
-
-¿Cómo estás? - Pensé que era evidente... Sólo jodida, sin lo radiante ni la viceversa.
-
Hoy nos cruzamos en la ruta de cada día. Podría jurar que me viste y que decidiste hacerte a un lado, no por ignorarme, sino por evitar un c...
-
Yo parezco perro, aferrada, perdonando sin que me lo pidan, aguantando madrazos sin guardar rencor, pero cuando me harto no hay vuelta atrás...
No hay comentarios:
Publicar un comentario