Deberías estar aquí, a punto de meterme un par de dedos para que mi húmedo sexo te cuente cuánto te he extrañado. O debería estar yo allá, escondida en tus sábanas mientras me tomo tu miel, para saber cuánto me has añorado.Pero estás allá y yo aquí, mudos, sordos, ciegos y llenos de orgullo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Traición del inconsciente (Ficciones mínimas)
Ya te borré de todos lados, pero te sigo soñando, y me duele, no puedo describir cuánto... Yo no quería ser fuerte, quería ser feliz... Ya n...
-
Yo parezco perro, aferrada, perdonando sin que me lo pidan, aguantando madrazos sin guardar rencor, pero cuando me harto no hay vuelta atrás...
-
Este es mi lugar común, mi zona de confort, mi hueco miserable para cuando tengo el corazón roto. Pensar una y otra vez las mismas cosas, si...
-
Y ahora qué pretexto vas a poner para colarte en mis sueños y arrancarme de los brazos de Morfeo por la madrugada. Con qué excusa vas a segu...
No hay comentarios:
Publicar un comentario