Deberías estar aquí, a punto de meterme un par de dedos para que mi húmedo sexo te cuente cuánto te he extrañado. O debería estar yo allá, escondida en tus sábanas mientras me tomo tu miel, para saber cuánto me has añorado.Pero estás allá y yo aquí, mudos, sordos, ciegos y llenos de orgullo.
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Esto no es saudade... (Ficciones mínimas)
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