Ganas de besos, abrazos, llamadas, mariposas en la panza.
Esa sonrisa, la cara de niño travieso, la estatura perfecta.
El aroma a piel, a guayabas y a flores.
Aunque se acabe mañana y no me veas nunca más.
Por un segundo, tenemos hoy...
Hace un par de noches que ya no te las dedico, ni las risas, ni las lágrimas, ni siquiera las nostalgias, tu recuerdo se va diluyendo, ya no...
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