domingo, 7 de enero de 2024
Baño caliente (Ficciones mínimas)
Mi abuelita decía que no había nada que un buen caldo de pollo y un baño caliente no sanaran... Pero también decía que si no te quieres bañar no tienes por qué hacerlo, que te hace más daño bañarte a la fuerza, eso te enferma y te hace mal. Cuanta razón tiene. La tristeza es algo de lo que no podemos escapar, a veces sucede y nos atropella. La gente que nos quiere no desea vernos sufrir y querrá sacarnos del estadío de dolor que nos embarga, pero a veces lo que necesitamos es que nos dejen transitarla, habitarla, bañarnos en ella hasta que nos llegue el agua a la nariz, hundirnos para sentir profundamente, hasta estar listos para salir de ella. Intentar salir a destiempo nos puede dar congestión emocional. No te quedes ahí para siempre, pero no te obligues a negar que la sientes. Le tenemos tanto miedo al dolor, que lo confundimos con la tristeza. Yo no quiero estar triste, pero por ahora es lo que siento. Cuando esté lista...Me daré un baño con agua caliente.
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